¡Estamos muy contentos de que quiera probar nuestro equipo! Esperamos que el sistema cumpla sus expectativas y funcione perfectamente, pero —como en la vida— hay algunas reglas que conviene seguir para que el depósito regrese felizmente a su cuenta.
Estos son los casos en los que podríamos no devolver, o devolver solo parcialmente, el depósito:
- Daños mecánicos Si el equipo regresa como si hubiera “luchado contra un tanque”, tenemos un problema. Las abolladuras, grietas, arañazos profundos u otros “recuerdos del viaje” pueden significar la pérdida del depósito.
- Daños por líquidos A nuestro equipo le gusta el agua tanto como a los gatos — es decir, nada (a menos que se trate de un modelo diseñado para uso acuático ;)). Si regresa como después de un curso intensivo de buceo, el depósito podría destinarse a cubrir los “costes de secado”.
- Prolongación del tiempo de prueba A veces el tiempo pasa volando y el equipo pierde su “tren de regreso” — lo entendemos. Pero si se retrasa demasiado, podríamos deducir parte del depósito para cubrir los “costes vacacionales” adicionales.
- Falta de componentes Durante las pruebas, algo puede extraviarse, como un calcetín en la lavadora. Pero si el conjunto regresa sin transmisores, receptores, micrófonos, auriculares reutilizables, auriculares de diadema o la maleta de transporte, podríamos retener parte del depósito para cubrir el coste de los elementos faltantes.
- Embalaje para el envío Recuerde que nuestra maleta forma parte del conjunto, ¡no es el embalaje de envío! No queremos que regrese con “tatuajes” en forma de etiquetas de mensajería. Por favor, embálela en una caja adecuada o envuélvala varias veces con plástico de burbujas para que nos llegue en el mismo estado en que se la enviamos, sin pegatinas ni marcas de viaje.